11.8.11

LA MADRE SERPIENTE HABLA




Queridas Mujeres!

Acabo de recibir este mensaje que ha llamado a mi puerta durante dos días, esperando el momento adecuado para ser recibido sin que nada se pierda. Es parte de mi servicio de amor, transmitir desde el corazón de la humildad. El mensaje es un poco largo. Lo dejo aquí para que podáis ir procesándolo a vuestro tiempo.
       Como siempre que comparto la información que corre por mi, os invito a vibrar el mensaje y a sentir aquello que os resuene y a desecharlo si no os resonara ahora. La verdadera fuente es el centro de  cada corazón y sólo lo que resuene en él será vuestra verdad.
       Gracias, desde el corazón de mi naturaleza sagrada. Y gracias a la generosidad de la Gran Madre que me habla con tanto amor y claridad. También a las hermanas que sostienen mis pasos y me ofrendan incondicionalmente su pureza cristal.

     Dijo la Madre Serpiente:

"Queridas hijas del amor,

Soy la serpiente emplumada, que llega a vosotras sin plumas ni atributos para honrar vuestros hechos y para pediros disculpas en el nombre del amor por tanta barbarie cometida sobre vosotras, y pedir disculpas al único corazón por todas las depravaciones cometidas por vosotras. A veces he sido traviesa y explorado territorios escondidos que para mi están aún en los huesos. Y es el tiempo de poner carne a los tuétanos de aquellos que murieron en mil y una luchas. Esas luchas se hicieron en el nombre de las religiones, que con la excusa de unificar, separaron a los pueblos y estimularon la codicia de reyes y soldados usurpando la sabiduría y los regalos de muchos pueblos sabios y santos. Ya sabíamos eso y todo quedó registrado en las piedras y en los huesos. Así, vosotras sois portadoras de esa memoria y hoy me aparezco ante vosotras como la sin huesos, una serpiente de alas huesudas y una columna cimbreante donde la sangre riega el centro y la información corre por las médulas profundas.

Muchas no habéis entendido el misterio. Y que el misterio es misterio. Hace falta mucha bravura para entregarse al conocimiento que brota sin apenas entendimiento, porque lo que brota se ha de descodificar y eso tarda un tiempo, un tiempo que el hueso asimila inmediatamente, porque se sana y recuerda los nuevos códigos que antaño se dibujaron y escribieron en las entrañas de la tierra. Allí se conservan todavía las puertas de todos los misterios, los pasos tardíos que algunos dieron y la revolución pacífica que ahorita llega. No es cuestión de creer o dejar de creer. Es cuestión de saber que todo en este mundo requiere de valor para no entrar al trapo de los que están saboteando y taponando las entradas al nuevo mundo. Esas puertas se pueden abrir de todas maneras, pero incomoda mucho el esfuerzo de tener que destaponarlas. Y por eso es cuestión de conciencia, del centro del corazón, donde nace el latido del cuerpo, y en las mujeres de sus cuevas, donde resplandece la gracia tras el cristal de las grutas prohibidas, del encuentro entre las hermanas, donde la gracia reluce a poco que se la llama. Es hora de abrazar las sombras, hermanas, hijas de mi poder desnudo, y así me presento ante vosotras hoy, desnuda, en hueso puro, trasluciendo el amor blanco cristal que me sedujo antaño a hacer esta labor con las mujeres del pueblo africano y cuya emigración fecundó las aguas de todas las razas y todos los pueblos.

Muchas os quejáis del servicio que ofrendáis en aras de la paz mundial. Y por supuesto, cada vez que os pillo en un renuncio me enfado. Recordad que soy la serpiente salvaje, que decide mostrarse así tal cual y a la que muchas aún en el mundo no podéis soportar. No podéis soportar el poder crudo que me habita y corre por mis canales medulares, porque la serpiente se encabrita para morder y envenenar lo podrido. Y si estáis podridas hasta las médulas os voy a morder. Si, hijas mías, es una manera de liberar al mundo de los seductores y las brujas que vienen para libar la ambrosía creativa sin respeto alguno por la fuente de toda la creación y sin aportar nada al mundo. Eso es depravación, eso es usura, eso es mezquindad pura, porque no va de eso queridas hijas, hermanitas del sol, que la hermandad exige incondicionalidad y el compartir es una escucha, un recuerdo de lo que todas ya sois. Y me entra la compasión, claro, aunque no exenta de un coletazo o un picotazo de vez en cuando para que reaccionéis. Recordad que sois la fuente, recordad que sois el único corazón que danza para todos, que sois la desnudez sagrada por la que el amor se hace carne y recordad que no tenéis derecho a usurparle a nadie las creaciones, a ponerles vuestro nombre y a recibir las flores destinadas para otros.

Si. La cuestión es compartir. Y los tiempos que llegan son de generosidad, no de usurpación. La usurpación viene por una desconexión de vuestra fuente, por una desconexión de vuestra esencia, por una falta de amor y reconocimiento de lo que sois. Sois divinas pero mezquinas cuando no hay amor suficiente para extraer las flores divinas de vuestro vientre y ofrendarlas al corazón unificado. ¿No entendéis que la creación se despierta a si misma? ¿Por qué os minusvaloráis? ¿No entendéis que todas sois artistas sagradas venidas para danzar la pacífica revolución? Si os reconocéis en esta sombra, atizándoos unas a otras para tener éxito, para luchar, para quedar por encima unas de otras, fagocitar los hijos de carne o los hijos creativos sois irreales, no vais con los tiempos que reclaman un amor muy puro y fuertemente encarnado en el centro mismo del vientre, en el centro mismo del canal de la creación. Si os reconocéis en esta sombra es una buena noticia, porque entonces podréis realizar una ceremonia de purificación, no sólo de vuestras ancestras sino de las voces somnolientas que aún frecuentan vuestro camino de creación y a las que debéis despedir. No importa la personalidad, ¿sabes? Aquí sólo importa el amor bello y creador que podéis compartir para entender, para enriquecer las vidas de todos, porque el Todo reclama un coro de voces, una gran compañía de baile donde todo el mundo tenga su espacio y pueda compartir libremente su don, ese espacio es sanador y será el vehículo que pronto habitaremos en la trascendencia.

Hoy yo, la serpiente emplumada, vengo sin las plumas habituales, en los huesitos vivos, porque habéis de aprender a morir de esas mezquindades. No es ese el camino. El camino no es el de las vedettes de coloridas plumas de pavo real, sino que pasa por enriquecernos con el aporte de todos. El aporte de cada uno es vital para estos tiempos de trascendencia y es único. La riqueza del ser es esa: sus infinitas manifestaciones que arraigan en el útero Uno. Y no hay más. ¿Cuándo se ha visto que el estómago se pelee con el corazón porque piensa que éste es más bello o más importante?  Es una aberración de odio y mala muerte el veneno que os tiráis encima cuando os vestís de sombra. Todo por la importancia personal.

Hermanas e hijas mías, hijas de la serpiente, utilizad la sexualidad para depurar a esas malas sierpes que os tienen esclavizadas por los tobillos y liberaros de cualquier sombra mirándola a la cara, reconociéndola y trabajándola con sinceridad. Pedid ayuda, podéis trabajar en sincronía en el plano telepático, pero está bien que os juntéis físicamente si está a vuestro alcance hacerlo. Dejar que la naturaleza os tome, dejad que el éxtasis os abra hasta juntaros como serpientes de varias cabezas y un solo cuerpo, un solo útero, un solo corazón. Porque latís juntas en el corazón del perdón y ofrecéis un servicio más amplio así unidas. Llamamos a reunión los poderes celestiales. Algunas uniones ya se han hecho y hay que cuidarlas pero algunas están por hacer. Hacedlas, es el decreto que viene del rey, hacedlas, digo yo, vestiros de carne con el canto y la danza y todo lo que os llegue puede ayudar al resto. Por favor, dejad que las plumas del viento viajen en vuestra danza hasta los confines del mundo, honrando el valor de todo aquello que viene flotando hacia vosotras para entregaros el mensaje, el sentir, el trabajo energético de liberación de las almas.

Hijitas, las almas aún han de liberarse y el único modo de hacerlo es viajar hasta vuestros úteros, alinearos con vuestro centro y liberar la danza de vuestra voz. Eso os guste o no lo que tengáis que decir o hacer. Seguid vuestro corazón y quedaros adheridas a su verdad de amor, porque el amor viene en el viento para inseminar vuestros huevos de luz. Yo soy la serpiente preñada de amor, yo soy la serpiente de luz que desnuda de plumas os muestra sus huesos. Mi fuerza es la de la muerte en vida, mi fuerza está en mis huesos, en la sexualidad nacida de la profunda y fragante tierra, en la sexualidad portadora del viento. Y ahora niñas mías, empezad a cantar y comenzar a bailar para vestiros de una nueva carne, de una nueva danza que aparece ya en el horizonte sagrado de los nuevos tiempos. Esos tiempos ya están aquí, y yo os pongo mis huevos en vuestros úteros sagrados, para que recordéis el significado de la luz. Y el significado de la luz sólo viene encarando las sombras con devoción y apertura al amor. Mirando al corazón y confiando en su luz aun cuando vuestros pasos crucen el vacío y se sientan sin tierra debajo. Tal vez vengan los caminantes de las estrellas a enseñaros cómo cruzaron los pasos del frío invierno y amanecieron a la luz. Tenéis que saber pedir ayuda, tenéis que saber compartir todo lo que os suceda de manera sagrada, tenéis que amar y amar y amar, y agradecer todas las bendiciones que os llegan cada día con mil formas distintas, aunque no os gusten. Aunque penséis que no os sirven. Todo sirve en esta tierra, todo sirve al amor.

Podéis pensar que este mensaje no es para vosotras, que eso que os cuento sólo le pasa a las otras y no queridas mías, vaya que no. Es hora de cruzar los charcos metiéndoos en el barro. Y si sois muy señoritas y vais siempre muy limpitas, con taconcitos, la pelu hecha y poco más, ¡al barro iréis a dar! :D  Os lo digo de verdad, porque la Verdad existe y no traiciona si se escucha y sobre todo si se siente en el corazón. Basta ya de seguir a tanta gente. El camino del corazón es el camino del gozo y el perdón, de seguir la propia voz y la propia danza del vientre, que pone carne a vuestros huesos y le da brillo a vuestras pieles, vuestra belleza natural.

Este mensaje es para todas y cada una de mis hijas, viene para ser manifestado en un día de amor incondicional y es desde ahí desde donde se os otorga. Es tiempo de escucha del propio centro, es tiempo de sanación porque el cristal de la tierra crece y la nueva vibración corre por vuestros huesos libre y al galope, como un caballo salvaje de la pradera al que ni los dioses pueden ponerle la brida. Cabalgad los vientos del cambio en las cuatro direcciones. Ya no es tiempo de soledad pero la compañía debe construir un lugar puro y valiente, desde donde poder recibir y dar la certeza de ser una ayudándoos a sanar en los corazones el veneno del miedo, de la importancia personal, del querer ser más o menos de lo que sois y sois el más alto amor.

Así yo, la serpiente del amor, os dejo en esta reflexión y os como a besos, porque os reconozco la luz emanando de los huesos, derramándose como bellos manantiales hacia la tierra y las galaxias, hacia los corazones verdaderos. No tengáis miedos, que el miedo engancha y es tiempo de liberar las amarras que aún os queden.

Soy la serpiente negra que recupera su carne y sus escamas obsidiana para desarrollar las alas cristal que me transportan al viento galáctico, el corazón cálido y vibrante de donde vine. Allí vuelvo. Aquí os dejo. Lo sabéis ¿no? No hay espacio ni tiempo, y vosotras sois yo.

Quedad en la paz profunda, en el corazón del amor que os habita. Es tiempo de sanación."

Ahooooooooooooo

Canal: Teresa Rodríguez



10 comentarios:

Romina dijo...

AHO ... Teresa hermosas tus palabras, siempre ... con tanto color.
En donde me encuentro estamos próximas a renacer un círculo de mujeres y volver a encontrarnos y celebrar y reunirnos desde allí ...
Tus palabras estarán con nosotros, siempre con tu permiso, y el buen uso y buena intención.
GRACIAS

merce dijo...

Se me erizó la piel al leerte, esta profunda conciencia sabia, desnuda, compasiva, amorosa y bella.

Sentí el poder, el ritmo siseante de la Serpiente, los huesos luminosos, el centro de la creación, béndito útero, permitiendo el gran parto de tantos yoes, que nos habitan.

Danzarina bella, Teresa, Gracias, pues siempre me acompañas hacia mi misma y de vuelta hacia el Todo.

Teresa dijo...

Gracias por tus respetuosos colores, Romina!!

¡Qué bueno que el círculo renazca de nuevo! :D Podéis ayudaros mucho a sostener la vida/muerte/vida que sucede aquí y ahora, a conectaros con la fuente eterna que nos da la vida a todas y sentir la danza de su voz.

Desde el respeto que muestras puedes utilizar los escritos que brotan en mi para ser compartidos con quienes saben escuchar. Vienen para eso, :D.

Mil gracias por tu resonar, Romina.

Un beso de amorosas alas.

Teresa dijo...

Merce, hija de la serpiente que te eriza las entrañas hasta la piel...

Déjate llevar por este poder y danza la creatividad que las musas hacen bailar en tu bellísima poesía.

Bendito útero, si. ;D

Un beso enorme, de alas cristal y cuerpo siseante...

Alejandra dijo...

Teresa:

Gracias siempre por tus mensajes repletos de amor puro, conciencia y luz. El resonar de este último me ha llegado en el momento indicado.

Van mis abrazos llenos de paz, querida hermana.

Teresa dijo...

Gracias por tu resonar en sincronía, Alejandra!!

Te envío amor y paz con el viento que comunica nuestros corazones.

Gemma dijo...

Gracias por compartir todo esto, encantada me quedo con tu página y con tu permiso, te sigo, me gusta todo el amor que transmite. Un abrazo y deseos de paz!

Teresa dijo...

Bienvenida, Gemma!!

Gracias por resonar con el amor.

Desde él te abrazo y te envío la Paz de Ser.

Anónimo dijo...

Madre mia que mensaje tan rotundo y profundo.

Me gustaría expresar que tengo ganas de vivir y poner en práctica lo que el texto indica pero reconozco mi miedo tanto a mis sombras como a veces siento miedo al compartir este tipo de cosas por la incomprensión que muchas veces ha rodeado mi vida un beso a todas
Beatriz

Teresa dijo...

Querida Bea!

Gracias por tu compartir.

Reconocer el miedo y nombrarlo es el primer paso para moverlo y permitir que se transforme en una energía de creación.

Y cuando nos alineamos con el centro del corazón, con la naturaleza salvaje, muchas veces nos convertimos en "incómodas" para los aspectos mentales que tratan de controlarlo todo y para el entorno.

Reconociendo tu poder, amando y dando espacio al centro mismo de tu esencia y su movimiento, puedes ir más allá de la aprobación o desaprobación propia y ajena. Y Ser.

Soltar todos los juicios, morir y renacer, rescatando la sabiduría propia de tu Mujer.

Encontrarás tu manada, tu círculo para compartir, si estás abierta a ello. Si no, créalo tú misma.

Más allá de todos los límites, late el verdadero corazón.

Danzamos juntas el sagrado son...

Un abrazo de luz femenina.

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