Y como el árbol
que rinde sus hojas
a la danza del viento,
hunde sus raíces
en lo profundo
y entrega
su colorida belleza
a la Madre Tierra
en este tiempo
de crepúsculo,
escucho
en mi copa
los susurros
del sol.
TR

4 comentarios:
...que esos susurros del sol sean de paz, amor y felicidad en este incipiente otoño... me encantó leerte, gracias, un abrazo!
Que así sean, Gemma !!
Gracias por dejar aquí la impronta de tu luz.
Un abrazo desde el corazón de los susurros...
Bellisimo, tus palabras tan repletas de tierra-fuego.
:D
Un beso, bella Mulata!
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